Pilates y ansiedad, ¿sirve de algo su práctica o no es recomendable?

pilates y ansiedad

Pilates y ansiedad, ¿sirve de algo su práctica o no es recomendable?

Relacionar el pilates y la ansiedad no es ningún disparate, aunque hay que saber bien a qué nos estamos refiriendo y ser cautos con las recomendaciones.

Puede que te sean familiares estos síntomas: tensión muscular, sensación de cansancio, mal humor, estrés, nerviosismo, agitación, dolor de cabeza…

Y es que, la ansiedad deriva en un montón de dolencias y un estado físico y/o mental que en muchas ocasiones limita nuestra calidad de vida.

Detectar la ansiedad no siempre es fácil y por eso, el mejor diagnóstico siempre debe hacerlo un profesional médico, que será el único responsable de pautar un tratamiento para acabar con ese estado nada agradable.

Las cifras nos dan una idea de que no estamos hablando de algo atípico sino todo lo contrario. De hecho, la ansiedad fue la enfermedad más buscada en 2019 por los españoles, según un estudio realizado por Doctoralia.

Además, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que más de 260 millones de personas en el mundo sufre algún trastorno de ansiedad.

En los últimos meses, a partir de la pandemia mundial provocada por la covid-19, se han disparado estas cifras.

Así es que, con estos datos, es normal que busquemos la manera de sofocar esos síntomas, más allá de los fármacos o tratamientos médicos.

 

Pilates y ansiedad: cuáles son las ventajas de esta disciplina

El pilates es una disciplina que se puso de moda en España hace ya algunos años.

Sus beneficios empezaron a darse a conocer en centros médicos y estéticos, pues se utiliza como terapia a muchas dolencias y también en las mujeres embarazadas.

Muchas celebrities ayudaron a que su práctica se extendiera más y poco a poco, empezaron a surgir centros especializados en España, como es el caso de nuestro Studio Pilates.

Pero, más allá de las ventajas que casi todo el mundo conoce, sea cual sea tu edad, el pilates se recomienda también a personas con ansiedad.

 Y, ¿qué tiene que ver una cosa con la otra?

Pues es muy sencillo.

El pilates ayuda a la toma de consciencia del cuerpo, y la conexión entre éste y la mente, algo similar a lo que se consigue en una clase de yoga.

Esta conexión, a través de un control exhaustivo de nuestra respiración, proporciona un estado de relajación que no se consigue normalmente.

Las personas que acuden a clases de pilates experimentan beneficios no solamente a nivel físico sino también emocional. Esa conexión con tu cuerpo y, por otra parte, desconexión de sus rutinas, ayudan mucho.

No es que se pueda decir que el pilates acaba con la ansiedad.

Tampoco que se trata de una alternativa a la medicina, pero sí de un complemento que puede ayudar a aliviar ciertos síntomas asociados con la ansiedad como es la dificultad de conciliar el sueño o los dolores lumbares y musculares.

De hecho, muchos doctores lo recomiendan cuando en sus consultas atienden a personas con este tipo de trastornos.

Los que practican pilates con frecuencia hablan de una mejoría general en su estado de salud. además de estar tonificados, más ágiles y flexibles y dormir mucho mejor. Eso, unido a una mejora en la productividad en el caso de personas que sufren de estrés laboral.

La realidad es que es tu médico quien tiene que valorar si en tu estado general de salud es aconsejable la práctica de pilates, pero no hay consecuencias negativas de su práctica.

 

¿Cómo empezar con pilates? Recomendaciones para iniciarse

Lo primero que debes tener en cuenta si quieres empezar a practicar pilates es acudir a un centro especializado.

Al menos, donde haya profesionales cualificados para impartir las clases.

En Studio Pilates Plasencia nos basamos en el método original de su creador, Joseph Pilates, utilizando máquinas para trabajar en las sesiones.

También es importante que lo hagas siempre con un monitor que te guíe en cada paso, para asegurarte de que estás haciendo bien cada ejercicio. De lo contrario, no verás resultados ni a medio ni a largo plazo.

Es cierto que hay un montón de vídeos en internet y clases online, que puedes seguir. Aunque, lo ideal es que primero aprendas bien la técnica en un centro profesional antes de practicarlo desde casa.

En cuanto a la frecuencia, dos veces a la semana suele ser lo más habitual y muy efectivo.

Pero siempre es mejor practicar pilates un día, que no hacerlo.

Por tanto, si eres de esas personas que dispone de poco tiempo y ve imposible reservar un par de horas a la semana, ten en cuenta que es mejor hacer algo que no hacer nada.

 Como ves, el pilates y la ansiedad sí que tienen relación en cuanto a los beneficios de su práctica para este estado que puede llegar a ser crónico si no se trata a tiempo.

Eso sí, recuerda que lo primero es consultar con tu médico y seguir sus recomendaciones.

¿Has probado ya el pilates? Nos encantará que nos cuentes en los comentarios cómo te sientes después de las sesiones.

Sin comentarios

Escribe un comentario.