Pilates y dolor de espalda, ¿es cierto que ayuda a aliviar esta dolencia?

pilates y dolor de espalda

Pilates y dolor de espalda, ¿es cierto que ayuda a aliviar esta dolencia?

Es una de las preguntas más repetidas y una de las razones por las que tantas personas se apuntan a esta disciplina. El pilates y el dolor de espalda están directamente relacionados, pero vamos a ver si es cierto que ayuda a mejorar esta dolencia e incluso hacerla desaparecer.

Seguro que alguna vez has sufrido molestias lumbares. E incluso puede que se hayan convertido en un dolor crónico.

Pero, ¿hay que resignarse con ello o se puede trabajar para sentirnos cada vez mejor?

La práctica del pilates conlleva numerosos beneficios para la salud, no solo a nivel físico sino también emocional. Pero sin duda uno de los más apreciados es precisamente el alivio generalizado de las molestias lumbares y cervicales.

¿Por qué nos duele la espalda?

Lo primero que tenemos que saber son las causas que nos producen ese dolor de espalda casi un día sí y otro también.

Aunque hay personas más propensas y profesiones en las que es más común esta molestia, existen una serie de factores de riesgo que provocan un dolor leve, moderado o agudo.

En ocasiones, cuando dura más de 3 meses se considera dolor crónico.

Entre los factores de riesgo que lo provocan están:

  • El sedentarismo: esa falta de activación y de ejercitar los músculos puede provocarnos dolor de espalda. Por eso, el ejercicio siempre está recomendado.
  • La edad: si bien puedes sufrirlo a cualquier edad, es mucho más frecuente a partir de los 30 años en adelante.
  • El tabaco: fumar reduce el flujo sanguíneo a la parte inferior de la columna. Eso puede evitar que los discos de la espalda no reciban los nutrientes suficientes.
  • El sobrepeso: las personas con un peso por encima de lo recomendado tienen una sobrecarga mayor en la espalda.
  • Malas posturas: trabajar muchas horas frente al ordenador, por ejemplo, con una postura inadecuada es un factor de riesgo muy común. Igual que tumbarse en mala posición en la cama o en el sofá, para leer o ver la televisión.

¿Cómo evitar el dolor de espalda?

Puede que conozcas la causa de tu dolor, pero aunque no supieras por qué sientes esas molestias es bueno prevenir y actuar.

La buena noticia es que se puede tratar y puedes poner de tu parte para evitarlo.

Si fumas, la primera recomendación sería abandonar ese hábito. Pero sabemos que no es fácil y tampoco es lo único que puede estar provocando esas molestias lumbares.

Así es que, vamos con otros consejos que sí puedes empezar en cualquier momento:

Realiza ejercicio físico

Ya sabes que el sedentarismo y el sobrepeso son dos factores de riesgo, así es que lo mejor es evitar ambos al mismo tiempo.

Puedes empezar simplemente caminando todos los días, con ejercicio aeróbico de bajo impacto o nadando.

La idea es que mejores la fuerza y la resistencia de tu espalda.

Pero si ahora no tienes la posibilidad de hacer natación o salir a dar un paseo, prueba con actividades que sí puedes practicar desde casa o cualquier lugar.

En internet tienes un montón de vídeos y ejercicios de diferentes niveles para los que no necesitas ningún material específico.

El caso es que te muevas y que refuerces tu musculatura, sin sobrecargarla.

Revisa y corrige tu postura

¿Te has fijado alguna vez cómo tienes la columna cuando estás escribiendo en el ordenador?

¿Reparas en la posición que adoptas cuando te sientas a ver la tele?

¿Eres consciente de tu postura al tumbarte en la cama y de si duermes de lado, boca abajo o boca arriba?

Seguramente no. Son hábitos y lo hacemos de forma inconsciente, pero poco a poco nos van perjudicando y provocando ese dolor de espalda tan molesto.

Es complicado darse cuenta porque además esas posturas, aún siendo incorrectas, nos resultan naturales.

Y si te dicen que te estires, te cuesta hacerlo y no aguantas mucho tiempo en otra postura.

Evita doblar la espalda al agacharte

Imagina que hay un objeto en el suelo y vas a recogerlo. ¿Doblas la espalda o flexionas las rodillas?

Parece una tontería, pero el simple hecho de doblar la espalda cada vez que te agachas, no solo a recoger algo del suelo, sino cuando haces la cama o coges a tus hijos, está afectando a tu columna vertebral.

Si alguien lo aprecia y te lo dice, puede que en ese momento repares e intentes evitarlo. Pero la próxima vez, te va a volver a pasar porque es un hábito adquirido y cuesta modificarlo.

Además, puede que tengas poca flexibilidad y equilibrio y seas incapaz de doblar las rodillas sin que te moleste.

Pilates y dolor de espalda, ¿cómo puede ayudarme?

La necesidad de hacer ejercicio, de evitar el sedentarismo, de reforzar la musculatura, de corregir la postura y mejorar la flexibilidad y el equilibrio forman parte de las recomendaciones para evitar el dolor de espalda.

Y ya sabrás que desde Pilates Studio Plasencia nuestro consejo pasa porque empieces a hacer pilates.

Te ayudará a todo esto y enseguida notarás que ese dolor de espalda se va espaciando, y ya no lo notas a diario sino en contadas ocasiones. Hasta que llegue un día en el que ni siquiera te acuerdes de él.

¿Es difícil si nunca lo has practicado?

En realidad, lo más complicado cuando empiezas en pilates es el control de la respiración. Pero si acudes a clases individuales y guiadas por un profesional, enseguida cogerás el tranquillo y notarás sus beneficios.

La toma de consciencia de la postura la tendrás desde que sales de la primera clase. Y será cuestión de paciencia y persistencia para notar todas esas ventajas que escuchas de pilates.

Aunque hemos dado razones de por qué no deberías hacer pilates en casa por tu cuenta, es mucho mejor que lo intentes online a que no hagas nada.

Por eso, en Pilates Studio Plasencia hemos grabado alguna clase que puedes ver aquí para que puedas probar desde casa, con total tranquilidad y empezar a experimentar algunos cambios.

¿Te animas? Nos encantará leerte en los comentarios de este artículo o bajo los vídeos del canal de Youtube.

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